Consejos para contratar el mejor seguro de hogar y qué debes tener en cuenta

Uno de los momentos clave a tener en cuenta en el momento en que nos mudamos es el de contratar un seguro de hogar. Este tipo de seguros está muy extendido en nuestro país, pero aún se estima que queda un 30% de los hogares sin asegurar.

Con situaciones tan trágicas como la del volcán de la Palma, mucha gente se está dando cuenta que, ante una pérdida de tal magnitud, el Consorcio de Compensación de Seguros no cubre los daños causados si previamente no se tiene contratado un seguro privado de hogar. Por esto, hay familias que están perdiendo todo a la espera de recibir las ayudas que pueda dar el Estado.

¿Qué debo saber antes de contratar un seguro de hogar?

Los seguros son uno de esos productos que se contratan sin reparar en ellos, en lo que cubren o en cómo funcionan realmente. En el caso del seguro de hogar, lo más habitual es contratarlo por obligación al firmar la hipoteca de la casa. Por eso, hay que prestar especial atención en sus capitales y coberturas, para al menos pagar para estar bien cubierto.

Lo principal antes de contratar un seguro de hogar es establecer unos capitales acordes con el valor de la vivienda y su contenido, dando un valor a la edificación y otro al contenido (que se refiere a lo que se encuentra en el interior de la misma). Una vez hayamos determinado estas cantidades de forma correcta, es importante detallar el tipo de vivienda que se va a asegurar: piso, chalet, casa de pueblo… También es importante tener en cuenta si se cuenta con placas solares, jardín o piscina. Así como si la vivienda es para un uso habitual, vacacional o destinado al alquiler. Posteriormente pasamos a elegir las coberturas en función de las necesidades de cada vivienda.

Adaptar el seguro a tus necesidades

Con frecuencia las pólizas de seguro contienen múltiples coberturas que no sabemos para qué sirven. Fundamental es la cobertura de responsabilidad civil, para los daños que se puedan causar a un tercero ajeno a la propiedad de la vivienda, como si por ejemplo cae una teja a un viandante o si causamos daños por agua al vecino de debajo. Si se cuenta con mascotas, también es importante hacerlo constar de cara a si el animal causa algún daño a alguna visita o si se escapa y provoca algún desperfecto.

De aquí en adelante, hay que ir eligiendo las coberturas en función de nuestras necesidades. Si nos preocupa que nuestro hogar se queme, contratemos incendio; que se filtre el agua, contratemos filtraciones por cubierta y fachada; si nos preocupa que se rompa una tubería o se escape el agua, contratemos daños por agua; si nos preocupa sufrir un robo, contrataremos cobertura de robo. También si tenemos objetos de valor, debemos detallarlo y documentarlo para el seguro. Y en general, hay que mirar de esta manera cada una de las coberturas que ofrezca el contrato de seguro que estemos valorando.

Cuidado con lo que no cubre el seguro

Nunca se cubrirá, por ejemplo, el deterioro que causa el tiempo en las cosas, sino los hechos puntuales, accidentales y fortuitos. Por ello, se suelen ponerle límites a lo que se cubre y nunca será un seguro “a todo riesgo” que cubra cualquier hecho que ocurra en la vivienda. Estas limitaciones tienen que estar detalladas en la propuesta de seguro, así como si existe alguna franquicia para alguna de las coberturas. Sobre todo, es imprescindible leerse detalladamente la propuesta antes de la firma y contratación de la póliza definitiva.

¿Quién me puede ayudar a contratar un seguro de hogar?

Para contratar un seguro, primero debes documentarte, pedir información y prestar atención a la propuesta de cada compañía. Las corredurías de seguros realizan esta función por ti. Te ayudan a comparar precios y situaciones para ayudarte a decidir el mejor seguro de hogar para tu caso.

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