La economía del hogar ha cambiado últimamente debido a la subida general de los precios. Por ese motivo, es imprescindible aprender a ahorrar tanto en luz, como en agua, como en calefacción. Para que este invierno no te lleves ningún susto en la factura de la calefacción, te dejamos unos trucos y consejos a continuación:
Atención al termostato: la temperatura ideal para calentar el hogar es de 19º a 21ºC. Según los expertos, cuando aumentamos 1ºC, elevamos hasta un 7% el gasto de energía, lo que se ve también reflejado en la factura.

Para ventilar: no es necesario mucho tiempo para la ventilación del hogar, con 15 minutos es suficiente. Por supuesto, debemos intentar ventilar cuando la calefacción esté apagada, para no perder el calor acumulado.
Revisa puertas y ventanas: muchas veces perdemos calor sin darnos cuenta porque no sabemos si las ventanas o puertas tienen alguna ranura o hueco. Tápalos con silicona o masilla para evitar pérdidas de calor.

La importancia del aislamiento: un buen sistema de aislamiento en las ventanas reducirá la pérdida de calor y, por tanto, el despilfarro energético. De hecho, un doble cristal consigue hasta un 50% menos de pérdidas de calor.
Extrae el aire de los radiadores: se recomienda extraer el aire de los radiadores al menos una vez al año, porque las burbujas de aire que se forman dentro provocan que los radiadores pierdan potencia y no calienten de forma eficiente.
No cubras los radiadores: a veces colocamos muebles cerca o incluso ponemos prendas húmedas encima de los radiadores, lo cual hace que el consumo sea mayor.

Mantén la temperatura: evita los golpes de calor e intenta mantener la temperatura para ahorrar en calefacción.
Programa el encendido: si tu sistema te lo permite, intenta programar el encendido de la calefacción una hora antes de llegar a casa más o menos. Así evitarás que esté encendida un tiempo innecesario.

No calientes habitaciones vacías: si hay alguna habitación que no utilizas, cierra la llave de los radiadores de gas en esas habitaciones. De esta forma conseguirás evitar derrochar el calor ahí, ya que no es necesario.

Compara sistemas: quizás no conozcas todas las opciones que ofrecen los sistemas de calefacción. Te recomendamos informarte y comparar precios para elegir el que más se ajuste a tus necesidades. Pregunta por sistemas como gas natural o biomasa porque son los más económicos, frente a los radiadores eléctricos o el gasóleo.
