Si vives en un piso pequeño, es imprescindible que aproveches las buenas ideas de distribución para aprovechar el espacio. Por suerte, la decoración ofrece muchas posibilidades. En este artículo te damos 9 claves para ganar espacio en salones pequeños.
9 consejos para decorar un salón pequeño
La distribución es clave
Una buena distribución hará que tu salón se vea más liberado. Si colocas el sofá y las sillas pegadas a la pared, ganarás todo el espacio del centro. Respeta la distancia entre los muebles para poder moverte con facilidad y que tu salón sea lo más funcional posible.
La luz será tu mejor aliada

Permite que entre la luz y déjala fluir: la clave es que la habitación se llene de luminosidad. Un truco es elegir tonos neutros (blanco, gris, beige…) en tus suelos, techos y paredes, para crear una sensación relajante y que funcionen como caja de luz.
Sin saturar el espacio
Adapta los muebles al espacio, tanto en tamaño como en número. Un truco es instalar baldas flotantes, que hacen que el salón quede más desahogado. También puedes aplicar este consejo a las mesas auxiliares: no necesitas una mesa muy grande, sino que puedes sustituirla por una o dos mesitas auxiliares o incluso taburetes, que sirven tanto de mesa como de lugar donde apoyar objetos.
Cada elemento importa
Una elección inadecuada de los elementos y muebles de tu salón puede hacerte fracasar en tu propósito de hacer que el interior de esta estancia parezca más amplio. Debes fijarte en todo: desde el sofá, hasta la mesita auxiliar, sin olvidar la alfombra, los cuadros, la lámpara…
El sofá es el protagonista: elige bien

Por muy cómodos que sean los sofás grandes, a cada estancia le corresponden los muebles de su tamaño. Si tu salón es pequeño, tu sofá debe dar aspecto de ligereza, lo que conseguirás evitando los brazos altos y gruesos y los grandes respaldos. Otra opción es elegir un sofá modular de dos plazas, que podrás mover con facilidad, o un sofá cama, multifuncional.
Elige muebles más bajos

En salones pequeños, es mejor optar por muebles de poca altura. Resultan más favorecedores y no desentonan con el espacio. Por ejemplo, puedes colocar un aparador bajo la ventana o unas vitrinas de almacenaje ligeras.
Atrévete con los colores
Que tu salón sea pequeño no significa que tenga que ser aburrido. No digas que no a los colores atrevidos. Puedes colocar un papel pintado llamativo en alguna pared, o jugar con la decoración colorida en cojines o muebles.
Introduce un espejo
Es una solución muy clásica que siempre funciona. Esto ayuda a que la luz rebote en todo el espacio, y más luz significa más amplitud y más profundidad.
Equilibra el espacio con arte

Para crear equilibrio y armonía con los muebles, recurre a algún cuadro bonito. Levantar la vista para ver una obra de arte o un cuadro llamativo hará que percibas el espacio como más alto y amplio.